domingo, 8 de julio de 2012
Señor, ten piedad
sábado, 7 de julio de 2012
ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
lunes, 4 de junio de 2012
Dejad que los niños se acerquen a mí
Jesús
|
Háblale (a la niña).
|
Alma
|
No, Jesús; este es nuestro momento de
intimidad.
|
Jesús
|
Háblale.
|
Alma
|
(rodeando con mi brazo a N.)
¿Sabes a Quién tengo en mi corazón?
|
Niña
|
No.
|
Alma
|
¡A Jesús! ¡A Jesús! ¿Quieres que le
diga algo de tu parte?
|
Niña
|
¡Sí!
|
Alma
|
¿Qué Le digo?
|
Niña
|
(Mirando mi corazón). Jesús, te
quiero mucho.
|
Alma
|
Verás, Jesús está dentro de mí, Él
está realmente presente dentro de mí y yo le estoy prestando mi oído y por
eso Él acaba de escuchar lo que tú Le has dicho. También le estoy prestando
mis ojos y Él te está mirando. Le estoy prestando mis labios y Él te está
besando.
|
Niña
|
Entonces, ¿Jesús está ahora en las
dos?
|
Alma
|
Sí y no. Jesús está en ti de una
manera, pero en mí está realmente presente. Por eso, yo ahora puedo prestarle
mi brazo para que Él te abrace (y en ese momento la abracé). ¿Ves? En
esto consiste comulgar: podemos llevar a Jesús a todos los demás.
|
Alma
|
¿Sabes Quién te ha abrazado?
|
Niña
|
Sí, Dios por medio de ti.
|
sábado, 2 de junio de 2012
Casa de oración
Señor, concédeme la gracia de irradiarte a este mundo tan sediento y hambriento de Tu Amor. Sagrado Corazón de Jesús, admíteme a Tu ardiente Corazón. Amén.
domingo, 1 de abril de 2012
14ª ESTACIÓN: JESÚS ES PUESTO EN EL SEPULCRO

Tu vida tan prometedora hace una semana cuando entrabas en Jerusalén y eras aclamado como Rey, ¿en qué ha quedado? Un sepulcro nuevo para mi Señor. Envuelto en una sábana, ungido a toda prisa con perfumes, los que te aman depositan Tu Cuerpo en el sepulcro y la mayoría de ellos, también sepultan sus esperanzas y su fe vacilante.
Los hombres me miran en mi sudario y se ríen de mi “fracaso”, muchos también se burlan de mi confianza en Ti, creen que me has fallado. Yo, en el silencio del sepulcro, en la desnudez de mi muerte, repaso mi via crucis particular. Es entonces cuando todo mi dolor cae en tierra fecunda y se convierte en semilla de la que brota el amor. Un amor más robusto que crece hasta Ti, un amor hecho de Tu Amor por mí. Contemplo mi sufrimiento y lo que yo creía hasta ahora mismo que había sido donación de mí, se revela en mi interior con claridad: por medio de mis padecimientos he recibido incalculables tesoros de Amor de Dios, ¡cuántos beneficios han dejado en mi alma! y la acción de gracias por este dolor brota desde el fondo de mi corazón.
Sé que todo mi dolor ha sido aprovechado por Ti para amarme con más intensidad, para hacerme más permeable a Tu Amor, para llenar todo mi ser de Ti, de Tu Luz, de Tu Sabiduría, de Tus Dones… Quieres que Te ayude a derramar Tu Bondad sobre la humanidad, quieres que grite a todo el mundo cuánto nos amas. Es necesario que tú, que estás leyendo estas páginas, descubras que tú eres el alma predilecta de Jesús, Él tiene una historia de amor contigo. Espera a las puertas de tu alma y, a veces, se sirve de tu dolor para llamar. ¿Quieres abrir tu alma al Amor de los Amores?
13ª ESTACIÓN: JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ Y ENTREGADO A SU SANTÍSIMA MADRE

José de Arimatea y otros hombres valerosos te desclavan de
Yo también estoy en mi cruz, y creo que lo he dado todo, que he agotado mi sufrimiento, que me he vaciado del todo,… hasta que te miro a Ti: entonces me doy cuenta de la imperfección de mi sufrimiento, de mi pequeñez. Siento cómo Tus ojos amorosos se posan sobre mí y me doy cuenta de que Tú mismo me desclavas de mi cruz. Me bajas y me colocas en los brazos de mi Madre que me acoge y sostiene. Entonces, los dos me ungís perfumando con la mirra de Vuestros besos mi pobre alma agotada, extendéis el áloe de Vuestras caricias sobre las llagas de mi corazón y me envolvéis con gran delicadeza en le sudario de Vuestro amor, preparándome para la sepultura.
viernes, 30 de marzo de 2012
12ª ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

La turba se burla de Ti, Te insultan, siguen sin comprender. Expiras. La Naturaleza llora, pues es más sabia que nosotros, los hombres, que somos los reyes de la creación. Todo está consumado: hemos matado a Nuestro Dios; yo te he matado; mis pecados te han clavado a la Cruz. ¡Sostén mi corazón para que no se rompa de dolor! ¡Señor apiádate de mí! Te pido perdón, lloro por todo mi desamor, gimo por el desamor de la humanidad entera.
Con Tu Muerte Santa me enseñas que hay que sufrir con generosidad, hasta agotar el sufrimiento porque aunque éste sea atroz, y nos parezca casi imposible de sobrellevar, un día se acaba, no es para siempre. A lo largo de mi vida podré llevar más de una cruz, algunas muy pesadas, pero al final me aguarda la resurrección y una vida de gloria junto a Ti, Mi Señor, para toda la eternidad. Tú, con Tu Muerte y Resurrección, la has conquistado para mí.




