domingo, 31 de octubre de 2010

LA SANTIDAD

“El santo es aquel que está tan fascinado por la belleza de Dios y por su perfecta verdad que éstas lo irán progresivamente transformando. Por esta belleza y verdad está dispuesto a renunciar a todo, también a sí mismo. Le es suficiente el amor de Dios, que experimenta y transmite en el servicio humilde y desinteresado del prójimo.” (Benedicto XVI)

Fascinarnos por el Señor y dejarnos transformar, parece posible, ¿verdad?

martes, 5 de octubre de 2010

MANOS PEQUEÑAS

Señor, soy pobre y pequeña. Mira mis manos: vacías. ¿Qué puedo hacer yo? Poco. Por eso, mi Señor, pongo mis manos en Tus Manos, mi debilidad en Tu Fuerza, mi pobreza en Tu Abundancia, mi egoísmo en Tu Amor y… cuando miro mis manos, ¡ya no están vacías porque Tú has puesto el fruto en ellas!

sábado, 2 de octubre de 2010

CONTIGO A TODAS HORAS


Alma:

Jesús, ¿por qué Te has quedado en la Eucaristía?

Jesús:

Porque te amo tanto que no quería perderme ni un detalle de tu existencia.

Cuando comulgas, tú y Yo somos uno y así puedo vivir tu vida, contigo, en primera persona.

Este es el sueño de cualquier enamorado: no separarse nunca, nunca, nunca de la persona amada. Y Yo, ¡te amo tanto, tanto…!

miércoles, 29 de septiembre de 2010

SUSURROS DE AMOR

Todos los deseos buenos, conforme a la Ley de Dios, que nos ayudan a crecer en santidad y en bondad, son el susurro de Dios en nuestro corazón. Él nos invita a ascender por una espiral de Amor. ¿El límite? Esto depende de nosotros porque Dios es infinito.

martes, 28 de septiembre de 2010

ORACIÓN DE DESEO

Mi querido Jesús, siempre deseo hacerlo todo bien para Ti y para Tu Gloria y muy a menudo me doy cuenta de que tropiezo a cada paso. ¡Que no me conforme! ¡Qué siga luchando sin desfallecer! ¡Aumenta mi deseo! ¡Aumenta mi amor!

lunes, 27 de septiembre de 2010

INTIMIDAD

¡Existe una alegría tan profunda al vivir en intimidad con Dios! Es un gozo que inunda el alma que se eleva hacia el Señor descubriendo paisajes y conceptos insospechados. Y dura y dura…, llenando el alma por entero, atesorándose en la memoria para los tiempos de escasez.

domingo, 26 de septiembre de 2010

SOLEDAD



Alma:

¿Por qué siento soledad en el corazón?

¿Es para que Te busque sin cesar?

Jesús:

No, pero te ayudará.

Alma:

¿Es para que desee vivamente nuestra unión?

Jesús:

No, pero aumentará tu deseo.

Alma:

Entonces, ¿por qué?, ¿por qué esta soledad?

Jesús:

Porque te he dado un corazón tan grande, que sólo Yo puedo llenarlo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

¿OSCURIDAD?

Es de noche. Sin luz, sin estrellas, sin luna. Sólo oscuridad.

¿Los ojos?, abiertos, pero mirándome a mí.

¿Qué veo? Nada.

¿Qué huelo? Tristeza.

¿A qué sabe? A lágrimas de autocompasión.

¿Qué siento? Frío, ausencia.

¿Qué oigo? El eco de un Corazón palpitante de amor,

Su canción penetra en mi interior:

Búscame,

No Me ves, pero te amo,

Estoy aquí, junto a ti,

Nunca te abandonaría,

Estoy locamente enamorado de ti,

¿Cómo podría vivir sin ti?

Mi memoria, como un imán, tira de mí: ¡sal de ti misma!, ¡vuélvete y contempla!

Es de noche, sin luna, sin estrellas… ¡sin oscuridad!

jueves, 16 de septiembre de 2010

UN ESCAPARATE DE AMOR

Decimos que la Cruz es la señal del cristiano y, ciertamente, lo es. Pero donde nos equivocamos es en pensar que la Cruz es sólo sufrimiento y dolor. La Cruz es, ante todo, un escaparate de Amor, del Amor total de Dios por el Hombre que, por el pecado, se encuentra en un mundo hostil en el que el mal, el dolor, el sufrimiento y la muerte están permanentemente presentes y tienen poder sobre él.

Amar es despojarme totalmente de mí, es perder la mirada de amor sobre mí misma, es vaciarme completamente de "yo" y morir a mi misma cambiando el universo del “yo” por los inmensos espacios abiertos de Dios, en los que puedo nutrirme del Amor que me conduce a la auténtica libertad. Así, mi Dios y Señor, en mi gran vacío, podrá colmarme de Su Amor, llenarme con Su Vida y hacer Su morada en mí. Es doloroso desprenderse de sí mismo, es muy doloroso olvidarse de sí mismo y los dolores, los sufrimientos de cada día, por la Cruz redentora de nuestro amado Jesús, han sido transformados en innumerables oportunidades de crecer en el Amor, de caminar por la senda que nos llevará al despojo total y a nuestra completa transformación en seres de Amor.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

STABAT MATER

María es la Madre que está, que siempre está. No importa cómo nos encontremos nosotros: cerca o lejos de Jesús; vivos a la gracia o muertos por el pecado; tristes o contentos; sanos o enfermos…

Nuestra Madre siempre nos tiene bien cogidos, abrazados tiernamente, porque ella es la mejor Madre del mundo y nos ama incondicionalmente porque nos ama como Dios nos amó.

domingo, 12 de septiembre de 2010

UN CORAZÓN SIN PUERTAS

Nuestro Dios y Señor es la Santidad, la suma Bondad y Perfección. Por eso, Dios nuestro Señor no puede tolerar ni la menor mancha, ni la menor imperfección. Lo Santo y Puro no puede coexistir con lo imperfecto y manchado.

Durante nuestra vida, tenemos numerosísimas oportunidades de acercarnos a Dios, de aprender a mirar en nuestro interior con Su Luz y así detectar, poco a poco, nuestros pecados, imperfecciones, manchas, sombras… presentándoselas a Dios nuestro Señor en el Sacramento de la Confesión, para que Él con Su inmensísimo a Amor por nosotros, pueda ir destruyendo todo el mal que hay en nuestros corazones.

Cada pecado, vicio, defecto, imperfección, mancha, impureza, desorden… es una puerta cerrada al Amor de Dios. Si deseamos que Dios nuestro Señor pueda adueñarse de nuestro corazón, tendremos que descubrir nuestras puertas cerradas y aprender a abrirlas de par en par.

Señor, yo quiero tener un corazón sin puertas, por el que puedas pasearte libremente, sin impedimentos. Señor, yo quiero que mi corazón sea Tu oasis, Tu descanso, Tu delicia.

¿Me ayudas?

“Cuando un hombre se vuelve más bueno, entiende cada vez con mayor claridad la maldad que aún lleva dentro. Cuando un hombre se vuelve más malo, cada vez entiende menos su propio mal.” C. S. Lewis

viernes, 10 de septiembre de 2010

¿AMOR CORRESPONDIDO?


¿Cómo me ama mi Dios y Señor?

Él me ha regalado la Creación, me ha dado la vida y sostiene mi existencia, por amor a mí Se ha hecho Hombre, ha entregado todos los instantes de Su vida terrenal en rescate por mi alma, Se ha hecho pecado para que yo pueda quedar limpia, ha sufrido en Su carne purísima todos los dolores y sufrimientos de mi vida, ha muerto por mí derramando hasta la última gota de Su preciosísima Sangre para que yo tenga Vida Eterna, ha resucitado gloriosamente inundando mi existencia de Luz y Gozo, ha vuelto a la Casa del Padre y allí está preparando amorosamente un lugar para mí, ha enviado al Divino Espíritu de Amor para que me guíe y abrase mi interior con el fuego de Su Amor, ha querido quedarse encerrado en la Eucaristía para unirse a mí del modo más íntimo posible…

¿Cómo me ama mi Señor? Ciertamente, ¡mi Dios me ama a lo grande!

Y yo, ¿cómo amo a mi Señor?

Deseo amarle con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente, con todo mi ser; pero mi deseo es más grande que mi obrar. Puedo amar a mi Señor con obras: preparar la comida, barrer el suelo, dar una clase, escuchar a una hija… todo puedo hacerlo por amor a Él; otra vez mi deseo es más grande que mis obras. Puedo encontrarme con mi Señor en la Eucaristía, en la oración, en la entrega incondicional a mis hermanos…; una vez más, mi deseo es mayor que mi obrar.

Mi amor es pobre, inconstante, débil, lleno de altibajos…, pero ¡quiero amar a mi Señor!

¿Cómo amo yo a mi Señor? Yo sólo puedo amar a mi Señor a lo pequeño, pero ¡Él es tan tierno y dulce con todo lo pequeño! ¡Gracias Señor por amarme tanto!

martes, 7 de septiembre de 2010

¿POR QUÉ?


“Cristo, a pesar de su condición divina,
no hizo alarde de su categoría de Dios;
al contrario, se despojó de su rango
y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos.

Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»;
de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
en el cielo, en la tierra, en el abismo,
y toda lengua proclame:
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.” (Flp 2, 6-11)

Ese Jesús ante el que toda rodilla se debe doblar en el cielo, en la tierra y en el abismo, Ése mismo, está locamente enamorado de mí.

lunes, 6 de septiembre de 2010

UN GRAN MISTERIO

“Señor, que yo me conozca como me conoces Tú.”

“Que yo me conozca.” Que conozca mis defectos, mis malas inclinaciones, mis sombras y oscuridades, que conozca todo lo que me separa de Ti.

“Como me conoces Tú.” Señor, ¿qué has visto en mí capaz de enamorarte a Ti? Tú eres Dios, el Eterno, el Inmutable, Todopoderoso, Dueño y Señor de todo lo creado, Rey del Universo… y yo, una pobre criatura pecadora. ¿Cómo es posible que siendo Tú Quien eres, estés locamente enamorado de mí, siendo yo quien soy? ¿Cómo es posible que me ames hasta el punto de hacerte Hombre y morir por mí? ¿Qué es lo que Tú sabes de mí que hace que Tu divino Corazón arda de amor por mí? Señor, quiero descubrirlo para aprender a amarme a mí misma, para poder amar a los demás como me amo a mí misma y para amar a todos como Tú los amas.

Este es el gran misterio que impregna mi existencia, que me llena de asombro y me inunda de gozo: ¡mi Dios y Señor está locamente enamorado de mí!

domingo, 5 de septiembre de 2010

TÚ SÍGUEME

"Dicho esto, añadió: "Sígueme." [Pedro y Jesús caminan por la orilla del lago.] Pedro se vuelve y ve siguiéndoles detrás, al discípulo a quien Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: "Señor, ¿quién es el que te va entregar?" Viéndole Pedro, dice a Jesús: "Señor, y éste, ¿qué?" Jesús le respondió: "Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme." (Jn 21, 19-22)

¡Cuántas veces le decimos a Jesús “Señor, y éste, ¿qué?” señalando a nuestros hermanos por un motivo u otro! ¡Cuántas veces nos escandalizamos de lo que hacen los hermanos y qué pocas veces de lo nuestro! Y Jesús nos dice: “¿Qué te importa? Tú, sígueme”." Nos invita a ser personas interiores, a vivir en intimidad con Él, a dejarnos amar por Él y a penetrar en Su inmenso Amor. ¿Y los hermanos? “Amaos unos a otros como Yo os he amado.” (Jn 13, 34)

jueves, 2 de septiembre de 2010

EL CORAZÓN DE UNA MADRE


Cuando miramos a nuestros hijos, todo nuestro interior dice: “Tú sí eres carne de mi carne y sangre de mi sangre”. Dios nuestro Señor nos ha regalado cada hijo y ha grabado en nuestras almas maternales un profundo sentido de posesión. ¿Por qué? Para darnos la fuerza de luchar por nuestros hijos durante toda la vida. Por eso, la oración de una madre que ruega por la salvación de sus hijos, tiene tanta fuerza porque sólo las madres sabemos rogar, suplicar, implorar y llorar por nuestros hijos de un modo constante y desgarrador capaz de conmover el Corazón del mismo Dios.

“Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.” (Mt 18, 19). Madres queridas, unámonos en oración por la salvación de nuestros hijos. Os invito a ofrecer un Santo Rosario todos los viernes por esta intención. Si las madres nos unimos en oración a los Corazones maternales de Jesús y María, ¡qué no conseguiremos de nuestro Padre del Cielo!

Si nuestra fe fuera como un grano de mostaza… ¡Luchemos por nuestros hijos! Arranquemos a nuestros hijos de las manos del maligno. Que Santa Mónica bendita nos sirva de ejemplo.

martes, 31 de agosto de 2010

¡VACACIONES PARA SIEMPRE!

¡Cuánto cuesta el regreso a la vida de siempre! Horarios, esfuerzo, ajetreo, preocupaciones, estrés… A veces podemos tener la impresión de que somos marionetas de nuestra vida y que los únicos días en que vivimos de verdad, son aquellos en los que no trabajamos y que llamamos “días libres”. Pero Jesús nos propone un panorama completamente diferente: vivir en, por y para amar a Dios y a los hombres; vivir en Su dulce Corazón atrapados en Su Amor; de este modo, cada día es una maravillosa aventura que nos ayuda a cortar los hilos de marioneta que con tanto empeño el mundo nos ofrece. Así, todos nuestros días son libres porque no hay libertad mayor que la de escoger amar.

domingo, 1 de agosto de 2010

¡VACACIONES CON JESÚS!

Todo el año esperando las vacaciones, mis vacaciones con Jesús. Mañana comienzo mis días de retiro espiritual: Jesús y yo, ¡qué suerte! No quiero perderme ni una palabra de Sus Labios, nada de lo que Él tenga que decirme. También yo he preparado ¡tantas cosas que contarle! Son días de intimidad con Quien más me ama. Son días en los que no hay nada que hacer, sólo disfrutar de Jesús. Esta vez quiero aprender a vivir así todos los días del año: siempre con Él, en intimidad, hacerlo todo los dos juntos. ¿Difícil? Con un Maestro tan bueno, ¡qué no podremos aprender!

Rezaré por todos los que llevo en mi corazón, ¡hasta la vuelta!

lunes, 26 de julio de 2010

¿CÓMO BUSCO AL SEÑOR?

“Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: -«Todo el mundo te busca.» Él les respondió: -«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.»” (Mc 1, 35-38)

¿Cómo busco yo al Señor? ¿Quién es Jesús para mí?

A veces buscamos a Jesús sólo por lo que nos da, le buscamos con codicia, con un corazón que sólo quiere tener más y más. Entonces, cuando no recibimos lo que esperamos, cuando no encontramos aquello que buscamos, nos desanimamos y ya no queremos seguir a Jesús. Cuando seguimos a Jesús buscándonos a nosotros mismos y alguien nos ofrece algo que es más de nuestro gusto, ¡qué rápidamente olvidamos a Jesús y seguimos a este nuevo dios!

¿Cómo reacciona Jesús ante aquellos que así le buscan? Él dice: “vámonos a otra parte”.

Jesús ha venido a predicar y ¿qué predica Jesús? “El que quiera ser mi discípulo tome su cruz y me siga.” Por eso, aquellos que buscan a Jesús con sincero corazón, que desean vivamente recorrer el camino del Calvario, que quieren identificarse completamente con Cristo, todo se lo pueden pedir a Jesús: “pedid y se os dará” y Él se quedará con ellos hasta el final del mundo invitándoles a permanecer siempre en Su Amor.

sábado, 24 de julio de 2010

COMO MI MADRE

“María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.” Lc. 2, 19

¡Madre! Madre de Dios y Madre mía, ¿querrías enseñarme a guardar todas las cosas de Dios en mi corazón? ¿Podrías enseñarme a meditar? Necesito aprender a estar en silencio, a dejar a Dios actuar en mí. No soy más que una pobre esclava encadenada al mundo de diversas maneras. Madre mía, quiero aprender de ti, quiero aprender a ser la esclava del Señor, como tú. Quiero, como cualquier hija, parecerme a mi Madre, especialmente siendo como eres ¡una Madre tan buena!

jueves, 22 de julio de 2010

EL PEOR PECADO


Alma:

Jesús, ¿cuál es el peor pecado?

Jesús:

Alma mía, el peor pecado de todos es la soberbia.

Alma:

¿La soberbia? ¿Por qué, Señor?

Jesús:

Cualquier pecado que cometas, tiene como consecuencia apartarse de Mí; pero el pecado de soberbia consiste en apartarse de Mí y oponerse a Mí.

Alma:

Señor, ¿cómo puedo luchar contra la soberbia?

Jesús:

Alma mía, por el pecado original, tienes en el alma una herida que no te permite matar la soberbia. Sin embargo, puedes crecer mucho en santidad y darme mucha gloria, cultivando en ti la humildad.

Alma:

¿Y qué es la humildad?

Jesús:

Es aprender a verte tal y como eres, sin que tu amor propio enmascare la verdad y oculte o maquille tus pecados. De este modo, al presentarme tus pecados tal y como son, los separas de ti arrancándotelos y así Yo puedo aniquilar el mal y salvarte a ti.

martes, 20 de julio de 2010

VOLVERÉ DONDE MI PADRE

En el mismo instante en que cometemos un pecado que nos aparta de nuestro Señor, nuestro querido Padre-Dios, sale al camino por el que nos alejamos de Su Corazón ardiente de amor por nosotros y, allí, en pie, mirándonos con una ternura imposible de describir, aguarda con el Corazón anhelante a que emprendamos el camino de regreso. Entonces, al iniciarse en nosotros el más leve arrepentimiento, Su Corazón se estremece de alegría y Su mirada no se aparta de nosotros ni un instante; así, en cuanto nos acercamos lo suficiente, corre hacia nosotros, tal es Su santa impaciencia, y, casi sin darnos tiempo a pedir perdón, nos abraza con ternura infinita, llorando de alegría porque volvimos a Él. ¿Por qué se emociona nuestro querido Padre-Dios? Porque nos tiene de vuelta en Casa y nos acuna entre Sus brazos y Su Corazón desborda de amor por nosotros. ¿Y nosotros? Sólo tenemos que dejarnos amar por Él. ¿Y nuestro pecado? ¡¿Quién se acuerda de él?! ¡Dios no, desde luego!

sábado, 17 de julio de 2010

LA INTIMIDAD DE DIOS

¿Es posible ser amigo íntimo de Dios? A veces, en medio de nuestro dolor, de nuestro sufrimiento, nos encontramos en situaciones por las que Cristo pasó durante Su Vida en este mundo, entonces es como si Él nos dijera: “esto que a ti te está pasando, también Me pasó a Mí; ¿comprendes ahora cómo Me sentía Yo?” Y en nuestro dolor de pobres hombres, tenemos el inmenso privilegio de asomarnos al dolor de Cristo en su peregrinar por la Tierra y cuando Alguien que nos ama tiernamente comparte Su dolor con nosotros, ¿no nos está dando la oportunidad de aliviar Sus sufrimientos?, ¿no nos está abriendo Su Corazón? Y así se produce un gran acontecimiento: una pobre criatura, pecadora y débil, se adentra en el Corazón Sacratísimo de Cristo compartiendo Sus sentimientos, Sus dolores y contribuyendo, por el solo hecho de estar disponible, a aliviar el sufrimiento de Cristo, que es Dios.

viernes, 16 de julio de 2010

DIOS Y LOS NIÑOS

Dos anécdotas verdaderas protagonizadas por dos niños con síndrome de Down:

1. Una niña de unos 7 u 8 años. Alguien le pregunta: "¿Sabrías decir qué es la Santísima Trinidad?" "¡Claro!", respondió ella, "La Santísima Trinidad es Dios por dentro."

2. Ante la insistencia de su madre para que su hijo hiciera la Primera Comunión, el párroco decidió hacer unas preguntas al muchacho para ver si estaba preparado. Le preguntó señalando el sagrario: "¿Crees que Jesús está allí?", "Sí", respondió el chico. "¿Y allí?", dijo el párroco señalando la cruz. "Allí", dijo el chico señalando la cruz, "parece que Jesús esta, pero en realidad no está. Sin embargo, allí -dijo señalando el sagrario- parece que no está, pero es donde está de verdad."

Señor, que como padres, educadores y catequistas, nunca impidamos a los niños acercarse a Ti. Amén

sábado, 10 de julio de 2010

TE ESPERABA...

¿Cuál es el truco de Satanás? Él sabe cómo hacer para que nuestros pecados, nuestras faltas, parezcan enormes, muy, muy grandes. Entonces tenemos miedo de acercarnos a nuestro Papaíto. Y nuestro Papá, ¿qué piensa? Para Él todos nuestros pecados, hasta los más horribles son muy, muy pequeños. ¿Por qué? Porque siempre los mira al lado de Su Misericordia que es infinita. Además, ¡cuánto goza nuestro Papaíto querido perdonando!

¿Qué hace un niño que sufre mucho? Llorar y llamar a su mamá. ¿Y quién nos ama más que nuestro Papá que creó el corazón de las madres? El lamento de nuestro dolor alcanza y conmueve el Corazón de nuestro Dios que se derrite de amor por nosotros.

¿Qué sucede cuando está oscuro? ¿Qué pasa cuando estoy perdido? Entonces llamo y llamo y como está oscuro y no veo y como estoy perdido, no me doy cuenta de que estoy en el mismísimo Corazón de Jesús que se desborda de amor cada vez que suplicamos Misericordia.

AL ATARDECER DE LA VIDA...

Sé que este tiempo que es mi vida, me lo ha regalado el Señor para que Le busque, Le encuentre y, sobre todo, Le ame. Pase lo que pase lo único real, lo único cierto es que ¡Dios me ama! Y esta verdad inunda mi vida convirtiéndola en luminosa y alegre, porque no hay nada que pueda acallar la certeza de Su Amor incondicional. Este es el gran descubrimiento, el tesoro por el que venderemos todo, esta es la clave de la existencia superior a la que estamos llamados.

Esta vida es nuestra escuela de amor y al atardecer nos examinarán, pero nuestro examen sólo tendrá una pregunta: ¿Amaste? Y Nuestro Señor se conforma con poco, a menudo un “uno” es suficiente para aprobar. Para una sociedad consumista como la nuestra, que se empeña en acumular “riquezas”, es una gran noticia el hallazgo de un tesoro que sí podremos sacar de este mundo y que cuanto más acumulemos, mejor. ¿Qué tesoro es este? El amor, ¡claro!

“Ama y haz lo que quieras”. Amar es peregrinar al Corazón de Cristo que es la puerta de entrada al misterio trinitario. Dios se nos pone al alcance de la mano, se abre a nosotros para que nos adentremos en Él, en Su intimidad, por medio de Cristo. Dios, el Infinito, se pone a nuestros pies, ¡a los pies de Sus amadas criaturas! Verdaderamente nuestro Dios es un loco de amor y Sus locuras inundan nuestras vidas transformando completamente nuestra existencia.

martes, 6 de julio de 2010

¿DÓNDE ESTÁ LA LLAVE?


¿Quién respondería “no” a la pregunta “¿quieres ser feliz?”? Parece que todos andamos de un lado a otro en busca de la felicidad, pero, curiosamente, en la mayoría de los casos, pensamos que lo que nos haría felices es justo aquello que no tenemos: "si tuviera..."

Nuestro corazón ha sido creado para un Amor infinito, eterno y fiel y nosotros nos enredamos en toda clase amoríos pasajeros, pobres, caducos, fríos, traidores… ¿Dónde, pues, está la llave de la felicidad?

El primer Mandamiento de la Ley de Dios dice: “Amarás a Dios sobre todas las cosas”. Si nuestro corazón pudiera vivir este Mandamiento de modo perfecto, seríamos felices porque habríamos roto nuestra dependencia de todo lo perecedero y nos habríamos anclado en lo Eterno.

Nos resulta imposible alcanzar la perfección en el Amor porque estamos dañados por el pecado; sin embargo, en la medida en que vivamos este Mandamiento, así seremos felices. Y ¿cómo podemos vivirlo? Sólo hay que entrar en el amabilísimo Corazón de Jesús y tomar la llave de nuestra felicidad que Él tan celosamente guarda.

lunes, 5 de julio de 2010

EL COLOR DEL AMOR


¡Dios me ama! Cuando experimenté por primera vez esta verdad tan impresionante y conmovedora, entendí que el Señor me estaba regalando unos ojos nuevos y un corazón nuevo. Ahora puedo verlo todo del color del AMOR (no del color del amor, sino del color del AMOR). Todo está impregnado de Amor de Dios, todo está codificado en Su Amor.

Mi nuevo corazón puede captar, con asombro, que es tiernamente amado. Se siente irremisiblemente atraído por ese Corazón ardiente de nuestro Señor:

-¿De dónde vienes?

-Del Amor.

-¿Dónde vas?

-Al Amor.

-¿Dónde vives?

-En el Amor.

En él nos movemos, vivimos y existimos. ¿Quién quiere imitaciones cuando puede tener el original? ¿Quién se conformaría con lo inferior cuando puede tener lo superior?

sábado, 3 de julio de 2010

¡ABBÁ! ¡PAPAÍTO!


Alma mía, mucho antes de nacer, Yo te amé y pensé en ti. Preparé con inmenso Amor tu existencia y todas las circunstancias que la habían de rodear. Desde el instante en que te di un cuerpo, Mi Mano estuvo sobre ti, para acariciarte, para mostrarte Mi Amor eterno e incondicional. Puse en tu alma una sed infinita de Amor, sólo para que pudieras buscarme, para que un día Me encontraras. Te cogí de la mano en cuanto comenzaste a caminar por la vida y nunca te he soltado. Te guío y acompaño en todo momento y cada vez que tropiezas, tiro de ti con ternura y espero impaciente tu llamada de amor: “¡Papaíto!” y Mis Brazos sólo desean rodearte llenos de ternura y susurrarte al oído con Amor: “No pasa nada, bien mío, no llores, tu Papaíto querido está aquí y te cuida y te protege y te ama tal como eres y te ayuda a crecer en el Amor...”

Un vídeo para compartir:

http://www.youtube.com/watch?v=JE9RMCF70z8

miércoles, 30 de junio de 2010

MISCELÁNEA

ü Cristo es capaz de hilar muestro sufrimiento en amor y esperanza.

ü Un anciano es el que estaba antes.

ü Los silencios de Dios tienen su significado.

ü Dios habita en mi alma y hace de mi soledad un lugar de encuentro, de intimidad entre Él y yo.

ü Mi alma es como la luna: sólo resplandece cuando refleja la luz de Dios, sin su luz es un trozo de roca agujereado.

ü ¿Me conozco a mí misma porque soy humilde o soy humilde porque me conozco a mí misma?

ü Tú me pides como hombre, Yo te doy como Dios.

ü La ancianidad es el momento de la vida en que se hace más evidente que todo lo hace Dios.

ü Señor, ¿cómo puedes acogerme así después de lo mal que te he tratado?

"Cuando te veo ante Mí, todo se me olvida, sólo recuerdo que te amé hasta la muerte."

ü El Hombre se está animalizando. A medida que su humanidad disminuye, su sed de Dios y espiritualidad, también. Sólo le queda su parte emocional y funciona a base de sentimientos, emociones y sensaciones. El máximo bien, la anestesia: no sentir dolor.

martes, 29 de junio de 2010

¿DÓNDE MORAS?


Alma:

¿Dónde moras, Señor?

Jesús:

Ven y lo verás. Sígueme.

Mira Alma mía, ¿qué ves?

Alma:

Señor, veo una puerta cerrada que sólo se puede abrir por dentro.

Jesús:

Así son las puertas de todas las almas que no me dejan morar en su interior. Pero Yo no me rindo, aguardo, llamo y, sobre todo, espero y amo.

Ven, ¡sígueme!

¿Qué ves ahora, Alma querida?

Alma:

Señor, Te veo como en una sala de espera.

Jesús:

Estas son las almas que Me permiten morar en su interior, pero como una visita. La mayor parte del tiempo, Me dejan solo.

Ven Alma, aún quiero mostrarte algo más.

A ver qué te parece esto. ¿Qué ves?

Alma:

Señor, ¡veo un palacio preciosísimo y Tú estás radiante!

Jesús:

Estas almas son Mi delicia. Son aquellas que me acogen y hacen de Mí su huésped principal. No Me visitan porque viven en íntima unión Conmigo.

Alma:

Señor, ¿cómo puedo acogerte así?

Jesús:

Desea... y ¡pídemelo! Soy Tu Maestro y te Amo, ¡no podré resistirme a una llamada de amor!

sábado, 26 de junio de 2010

LA RENDIJA


¡Cuántas ocasiones de ganar almas, cuántas oportunidades de acercar los corazones al Señor! En mi trabajo pastoral, lo que más le pido a mi Señor es la “rendija”. Ante una puerta completamente cerrada, si se consigue abrirla un poquito, aunque sólo sea un milímetro, ¡ya tenemos una rendija! Eso es suficiente, porque el Señor sabe cómo colarse en las almas. En cuanto hay una rendijita, ¡cómo la aprovecha! Le digo al Señor: “vamos, Señor, que lo que Tú puedes hacer en un segundo, no puedo hacerlo yo en mil años; vamos, Jesús, que Tú eres el Gran Conquistador de almas; vamos, Dios mío, que no se diga…” ¿Y cómo podemos abrir una puerta herméticamente cerrada? Es difícil, pero tenemos la mejor palanca. ¿Y cuál es nuestra palanca? Nuestra palanca es el Amor de Dios, si podemos hacer que el alma lo huela, lo toque, lo saboree, ¡ya tenemos la rendija! Entonces nuestro Señor, que sabe hacerse tan pequeño, entra en el alma y empieza a conquistarla. ¡Es increíble! Nuestro amado Señor quiere que Le ayudemos a conquistar almas, a atraerlas al horno encendido de Su Corazón, a que puedan vivir una vida inundados por el Amor de Dios. No puedo menos que asombrarme ante nuestro Dios y Señor, Creador de Cielo y Tierra, Señor de todas las cosas, Rey del Universo, Todopoderoso…, que se declara impotente ante un alma cerrada y busca a pobres criaturas para que Le ayuden a conquistar almas.

jueves, 24 de junio de 2010

¿QUÉ ME PASA?

Mi amado Señor, ¿qué me pasa?, ¿por qué no quiero entrar en el aposento más secreto de mi alma y allí permanecer Contigo?, ¿por qué me empeño en seguir estando dispersa y agitada como Marta, y no busco escoger la mejor parte como María recogiéndome en Ti?, ¿por qué mi imaginación se empeña en correr como la loca de la casa por todas partes, agitando mi interior e impidiéndome entrar en contemplación silenciosa?

Salvador mío, ¿qué me pasa?, ¿por qué sigo sin romper las cadenas que me esclavizan?, ¿por qué me abrazo a ellas en lugar de abrazarme a Ti, mi único Salvador?, ¿por qué prefiero la esclavitud a la libertad?, ¿por qué me dejo deslumbrar por los placeres inmediatos y volátiles que me alejan de Tu cálida Luz?

Mi Dios y Señor, ¿qué me pasa?, ¿por qué mi amor propio y mi soberbia se adueñan de mi alma aliándose para gobernarla?, ¿por qué tantas veces escucho sus cantos de sirena en lugar de Tu dulce Voz?, ¿por qué mi “yo” se agranda constantemente impidiéndome ver mi auténtica pequeñez y pobreza?

Jesús de mi alma, ¿qué me pasa?, ¿por qué Te soy infiel una y otra vez?, ¿por qué me dejo arrastrar por mis pasiones una y otra vez entregándoles mi voluntad y permitiendo que salgan vencedoras en el combate?, ¿por qué no puedo hacer mía Tu Voluntad?

Señor, cuando contemplo mi miseria, me angustio, ¿por qué? Porque aún no estoy convencida de mi pobreza, de mi pequeñez, de mi nada. Sigo pensando que soy alguien y así, cuando “caigo” siempre lo hago desde “gran” altura y por eso me hago daño, me duele. Mi Jesús, ¿cómo puedo dejarme curar por Ti?

miércoles, 23 de junio de 2010

ORACIÓN DE UN POBRE PINCEL A SU SEÑOR


“Señor, no acabo de entender que Tú quieras contar conmigo para trabajar Contigo, por eso Te pido que grabes esto en mi corazón: aunque mis semejantes quieran algún día ver en el pincel al Artista, que no me olvide nunca de que soy un pincel; si un día llegara a contemplar el cuadro que Tú deseas pintar y pensara que es obra mía, que no me olvide que sólo soy un pincel; si algún día pensara que lo que me pides es imposible, recuérdame que soy un pincel y Tú el Artista. Por lo demás, Señor, trata a tu pincel como mejor Te sirva en cada ocasión y si ves que no soy útil, escoge a otro mejor que yo; aunque Te suplico desde el fondo de mi alma que nunca deje de servirte por mi falta de entrega y si escogieras a otro pincel, que sea tan sólo porque ése es Tu deseo y no porque yo Te haya fallado.”