martes, 12 de abril de 2011

HASTA EL FIN

“Todo está cumplido.” (Jn 19, 30)

“Todo” mi Jesús, Tú también has llenado la tinaja de Tu entrega hasta el borde. Has completado perfectamente el trabajo de la Redención. Tu copa rebosa y por eso buscas corazones a los que colmar, ¡es tanto lo que nos has conquistado! ¡Es tanto lo que has logrado para cada uno de nosotros! Estás deseando compartirlo con todos, conmigo. ¿Y mi corazón? ¡Está tan lleno de otras cosas, que el vino de Tu Amor no cabe! Mi Jesús, ayúdame a vaciarme, a ser un recipiente vacío como Tu Madre Santísima.

Mi dulce Jesús, que puedas llenarme con Tu Amor tanto como deseas. ¡Pobres almas dormidas e ignorantes! ¡Pobres almas que no saben lo que Jesús les tiene preparado!

Mi Jesús, Tú eres el Gran Conquistador, dales a beber un poco de Tu dulce vino de Amor, toca sus corazones pues, aunque estén duros, podrán oír el eco de tu llamada.

Mi amado Jesús, que no nos dejemos engañar, que Tú nos has conquistado todo y todo nos lo quieres dar, que no llene mi alma de vinagre, de espejismos que tan vacía me hacen sentir. ¡Cómo vivir sin Ti! ¡Cómo vivir sin Tu Amor!

Mi Jesús, yo también quiero ser un alma de “todo”, un alma llena de Ti, un alma capaz de desbordarse en los corazones anhelantes de mis hermanos ignorantes. Señor, concédeme la gracia de dar de beber a tantos sedientos de amor auténtico como hay.

No hay comentarios:

Publicar un comentario