| Alma: | Jesús, vengo a charlar un rato Contigo. |
| Jesús: | ¡Cuánto me alegro, Alma mía! ¡Tengo tanta sed! |
| Alma: | ¿Qué puedo darte para aliviar Tu sed? |
| Jesús: | ¡Ámame! Estoy sediento de tu amor. |
| Alma: | ¿Cómo puedo amarte? |
| Jesús: | ¡Deséalo con todo tu corazón! Y… ¡pídemelo! |
| Alma: | ¿Así de fácil? |
| Jesús: | Así de sencillo. |
sábado, 29 de mayo de 2010
ORACIÓN
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario