Hoy comienzo este blog con mucha ilusión. Deseo que sea un medio para adentrarnos en el Corazón de Jesús, para descubrir cuánto nos ama y así podamos aprender a amarle cada día más.
El Amor de Dios es tan indescriptible que sólo nos permite balbucear como niños pequeños. Nuestros corazones y nuestras mentes, se ven desbordados ante tanto Amor y lo único que podemos percibir son pequeños destellos, pequeñas pinceladas de Amor que se hacen presentes en nuestras vidas, iluminándolas, transformándolas en ecos de eternidad.
Os invito a peregrinar al amable Corazón de Jesús, a adentrarnos en Él compartiendo nuestras experiencias y enriqueciéndonos mutuamente.
¿Mi deseo? “Fuego he venido a traer a la tierra y qué quiero sino que arda”, dice Jesús por boca de S. Lucas. Aunque seamos pequeños y parezca que no podemos hacer nada, al menos tenemos la fuerza de una cerilla y una sola cerilla sí puede provocar un gran incendio de amor, amor que tanto nos ayudaría a superar la mayoría de los problemas que hoy padecemos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario