lunes, 27 de septiembre de 2010

INTIMIDAD

¡Existe una alegría tan profunda al vivir en intimidad con Dios! Es un gozo que inunda el alma que se eleva hacia el Señor descubriendo paisajes y conceptos insospechados. Y dura y dura…, llenando el alma por entero, atesorándose en la memoria para los tiempos de escasez.

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