
"Dicho esto, añadió: "Sígueme." [Pedro y Jesús caminan por la orilla del lago.] Pedro se vuelve y ve siguiéndoles detrás, al discípulo a quien Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: "Señor, ¿quién es el que te va entregar?" Viéndole Pedro, dice a Jesús: "Señor, y éste, ¿qué?" Jesús le respondió: "Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme." (Jn 21, 19-22)
¡Cuántas veces le decimos a Jesús “Señor, y éste, ¿qué?” señalando a nuestros hermanos por un motivo u otro! ¡Cuántas veces nos escandalizamos de lo que hacen los hermanos y qué pocas veces de lo nuestro! Y Jesús nos dice: “¿Qué te importa? Tú, sígueme”." Nos invita a ser personas interiores, a vivir en intimidad con Él, a dejarnos amar por Él y a penetrar en Su inmenso Amor. ¿Y los hermanos? “Amaos unos a otros como Yo os he amado.” (Jn 13, 34)

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