
Te tumbas sobre
Yo también extiendo mis manos sobre mi pequeña cruz y me coso a ella con esos clavos de amor. Deseo estar Contigo, hacer lo que Tú haces, parecerme a Ti en todo, entregarme totalmente por amor a Ti. Mis heridas no sangran porque Tú ya derramaste toda Tu sangre. De mi cruz sólo mana Tu amor que ha elegido como cauce los clavos de mis manos. Te sirves de este pequeño gesto de amor y de generosidad, de olvido de mí, para seguir haciendo llegar tu amor a los hombres. Les gritas desde Tu Cruz y desde todas las cruces de los hombres sufrientes y dolientes: “¡Te amo!, Sí a ti, a ti que estás leyendo estas palabras, a ti que estás meditando sobre Mi Pasión, a ti que has elegido acompañarme en Mi Via Crucis, a ti que quieres imitarme.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario