
Unos pasos más adelante, Te encuentras con María Santísima. ¡Qué dolor verla sufrir! ¡Cómo Te reconforta su amor de Madre! Ella Te infunde ánimo: comprende Tu sufrimiento, lo comparte; toma sobre sí parte de él y Te ayuda a sostener
En el camino de mi cruz, también mi Madre busca cómo encontrarse conmigo. Me sonríe, me mira con ternura, me consuela, aviva mi amor por Jesús y de esa forma el amor por mi cruz empieza a brotar. Ella está a mi lado, sufre conmigo, ¡me ama!

No hay comentarios:
Publicar un comentario