miércoles, 23 de junio de 2010

ORACIÓN DE UN POBRE PINCEL A SU SEÑOR


“Señor, no acabo de entender que Tú quieras contar conmigo para trabajar Contigo, por eso Te pido que grabes esto en mi corazón: aunque mis semejantes quieran algún día ver en el pincel al Artista, que no me olvide nunca de que soy un pincel; si un día llegara a contemplar el cuadro que Tú deseas pintar y pensara que es obra mía, que no me olvide que sólo soy un pincel; si algún día pensara que lo que me pides es imposible, recuérdame que soy un pincel y Tú el Artista. Por lo demás, Señor, trata a tu pincel como mejor Te sirva en cada ocasión y si ves que no soy útil, escoge a otro mejor que yo; aunque Te suplico desde el fondo de mi alma que nunca deje de servirte por mi falta de entrega y si escogieras a otro pincel, que sea tan sólo porque ése es Tu deseo y no porque yo Te haya fallado.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario