sábado, 12 de junio de 2010

¡VEN Y SÍGUEME!


Jesús:

¡Ven y sígueme!

Alma:

Señor, yo quiero seguirte, pero no hago más que tropezar.

Jesús:

Mírame, Alma querida, Mis Brazos están siempre abiertos para abrazarte y Mi Corazón, inflamado de Amor por ti, arde en deseos de perdonarte.

Alma:

Señor, yo Te pido perdón una y otra vez, pero siempre vuelvo a caer, a traicionar Tu Amor.

Jesús:

Alma mía querida, Yo conozco tu debilidad, por eso no Me aparto de tu lado y estoy siempre atento a Tus dificultades. Llámame siempre que Me necesites, estoy deseando derramar Mis gracias sobre ti.

Alma:

Señor, ¿cómo puedo agradecer todo el bien que me haces?

Jesús:

Desea vivamente acoger Mi Redención: que toda Mi Sangre derramada, que Mi Vida voluntariamente entregada por ti y Mis atroces sufrimientos, no sean inútiles para ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario