
| Jesús: | ¡Ven y sígueme! |
| Alma: | Señor, yo quiero seguirte, pero no hago más que tropezar. |
| Jesús: | Mírame, Alma querida, Mis Brazos están siempre abiertos para abrazarte y Mi Corazón, inflamado de Amor por ti, arde en deseos de perdonarte. |
| Alma: | Señor, yo Te pido perdón una y otra vez, pero siempre vuelvo a caer, a traicionar Tu Amor. |
| Jesús: | Alma mía querida, Yo conozco tu debilidad, por eso no Me aparto de tu lado y estoy siempre atento a Tus dificultades. Llámame siempre que Me necesites, estoy deseando derramar Mis gracias sobre ti. |
| Alma: | Señor, ¿cómo puedo agradecer todo el bien que me haces? |
| Jesús: | Desea vivamente acoger Mi Redención: que toda Mi Sangre derramada, que Mi Vida voluntariamente entregada por ti y Mis atroces sufrimientos, no sean inútiles para ti. |

No hay comentarios:
Publicar un comentario